¿A ti te gustan los hospitales? Yo creo que no, pero si sí te gustan, entonces, no importa, porque todos tenemos gustos diferentes y los tenemos que aceptar y RESPETAR. A mi, la verdad, no es que no me gusten, ni tampoco que me gustan. Cuando, por ejemplo, a mi me duele la cabeza, quiero ir al hospital para que me vean supuesta mente pero, yo se, que en realidad, solo tengo que tomarme una pastilla y ya. O, un día se me encarnó mi uña, y, en este caso, NO quería que me llevaran al hospital, porque en este caso, me dolía demasiado y mi mamá me dijo que, ¡talvez me podrían quitar el dedo! Porque en serio estaba muy colorado, entonces, eso podría ser, en serio, muy peligroso, porque a cada rato me salía pus y sangre, hasta me daba miedo, sabían?
Bueno, si a ti no te gustan los hospitales, entonces, no hay nada que temer, y si te gustan los hospitales, tampoco! Así que, cuando te pase algo malo, por ejemplo que te atropellen, o que se te encarne la uña como a mi, no tengas miedo, porque los doctores de los hospitales son muy especializados, así que, aunque te hagan, por ejemplo, una cirugía, no tengas miedo, porque, te lo aseguro, que TODO va a salir bien, y si no te van a hacer nada, no leas esto.
Bye. (Lo siento por poner esto de último, lo debí poner antes, jiji)
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